COMENTARIOS SOBRE LA LEY 315 DE PANAMÁ

● El gobierno de Panamá ha sancionado una ley que prohíbe el uso, importación y comercialización de sistemas electrónicos de administración de Nicotina, privando a los fumadores de esta manera la posibilidad de usar alternativas de menor riesgo y abandonar así el hábito de fumar.
● La prohibición ignora la experiencia internacional que ha visto reducir de manera sustancial las tasas de tabaquismo en países como Gran Bretaña, Japón y Nueva Zelanda. La evidencia científica muestra que las alternativas sin combustión son herramientas poderosas en la reducción del daño por tabaquismo.
● Instamos a las autoridades de Salud a reconsiderar la medida y patrocinar un debate basado en la evidencia científica y en la experiencia internacional para proteger la salud de los panameños.

7 de Julio de 2022. Médicos y científicos de Latinoamérica queremos transmitir nuestra posición sobre la prohibición de estos productos, que son alternativas al consumo de cigarrillos y constituyen una poderosa herramienta en la lucha contra el tabaquismo. Cada vez se dispone de más evidencia científica independiente que muestra que los sistemas electrónicos de administración de nicotina, SON herramientas útiles y eficaces para dejar de fumar.

La ciencia ha establecido sobradamente que la nicotina no es la causa del cáncer ni de otras graves enfermedades relacionadas con el tabaquismo1,2. Estas enfermedades son causadas por la inhalación del humo resultante de la combustión de los cigarrillos (más de 7000 sustancias entre las que se incluyen alquitrán, multitud de tóxicos y monóxido de carbono)3. Debido a ello, “los fumadores fuman por la nicotina, pero mueren por el humo”. Por tanto, la Reducción de Daños por Tabaquismo se centra en garantizar el suministro de la nicotina que los fumadores necesitan de una manera más limpia y separada del humo de la combustión.

De acuerdo al Colegio Real de Médicos de Londres, el daño a la salud que proviene de inhalar a largo plazo el vapor de los cigarrillos electrónicos disponibles hoy en día, es probable que no exceda el 5% del daño originado por fumar cigarrillos.4

En una revisión del 2021, quince ex-presidentes de la Asociación para la Investigación en Nicotina y Tabaco (SNRT) resumieron la evidencia indicando que vapear es mucho más seguro que fumar. 5

Una política de Reducción de Daños Asociados al tabaquismo ayudaría a los ciudadanos que no pueden o no quieren dejar de fumar a reducir la exposición a los compuestos tóxicos del humo del tabaco. La manera más efectiva de lograr esto es cambiar a productos sin combustión.

Es difícil, por tanto, encontrar una justificación científica para aplicar regulaciones iguales o más restrictivas a estos productos que al propio tabaco combustible, impidiendo que los fumadores accedan a productos con un perfil de riesgo inferior. Esto es precisamente lo que hace la ley 315.

La reducción de daños es una estrategia de salud importante que ya ha sido implementada con éxito en muchos países. En Japón, las ventas de cigarrillos cayeron más de un 42% desde 2015. En Nueva Zelanda6 y Gran Bretaña7, en las páginas web de los Ministerios de Salud, se insta a los fumadores a cambiar a productos sin combustión. En EEUU los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado son legales, y deben pasar por controles rigurosos.

En julio de 2020, la FDA autorizó la comercialización de un sistema de tabaco calentado como un producto de tabaco de riesgo modificado, incluyendo que es factible demostrar una reducción en la morbi-mortalidad entre los usuarios de tabaco en estudios posteriores. La FDA indicó que con la información existente hasta la fecha, el uso del producto reduce de manera significativa la generación de sustancias químicas nocivas y potencialmente nocivas y que cambiar por completo de fumar cigarrillos convencionales a utilizar tabaco calentado reduce de manera significativa la exposición del cuerpo del usuario a sustancias químicas nocivas y potencialmente nocivas.8

Con respecto al consumo de cigarrillos electrónicos por parte de los menores de edad, un estudio español indica que “Solo uno de cada 1000 estudiantes españoles de secundaria que nunca han fumado se inicia en el consumo actual de nicotina con un cigarrillo electrónico.”9. En EEUU, la tendencia decreciente entre jóvenes y adolescentes en el consumo actual y establecido de cigarrillos se aceleró cuando el vapeo se volvió popular10 y a pesar del aumento de la prevalencia del uso de cigarrillos electrónicos entre los adolescentes entre 2011 y 2019, la prevalencia de cigarrillos y de tabaco sin combustión ha disminuido más rápidamente durante el mismo período cuando se compara con años anteriores.11

¿Por qué no usar la experiencia internacional para ayudar a los 238.000 fumadores que hoy existen en Panamá, y que con esta ley están siendo privados de disponer en su propio país de alternativas de menor riesgo que les permitan abandonar el tabaquismo?. La prohibición de estas alternativas, lejos de cuidar la salud de la población, tendrá el efecto indeseado de proteger la venta y el consumo de cigarrillos.

Es por todo lo anterior, y ante la enorme cantidad de evidencia científica disponible12 que instamos a las autoridades de salud de Panamá a lanzar un debate público, objetivo y transparente sobre la legislación de estos productos por los siguientes motivos:

  • Falta de evidencia científica que sustente la prohibición de las alternativas sin combustión.
  • Riesgo incrementado de un mercado negro que pueda introducir productos de baja calidad y nulo control de calidad poniendo en peligro a la sociedad.
  • Riesgo de generar una continuidad en las tasas de tabaquismo panameñas.

En nuestra calidad de profesionales de la salud señalamos diversas acciones que pueden contribuir a una revisión de la legislación panameña:

  1. Es necesaria una evaluación independiente y científica del potencial de los productos alternativos de suministro de nicotina en la reducción de las tasas de tabaquismo, buscando un trato diferente al cigarrillo y a la picadura de tabaco. De esta manera, se dará una investigación independiente, pública y abierta sobre el potencial de los productos alternativos de suministro de nicotina y las contribuciones de las políticas de reducción de daño a las estrategias de Salud Pública de Panamá.
  2. Garantizar el acceso de fumadores adultos a los productos alternativos de suministro de nicotina de manera que puedan abandonar el hábito de fumar por un producto probadamente con un perfil de riesgo menor.
  3. Prohibir toda publicidad, promoción y patrocinio de productos con nicotina en espacios frecuentados por menores no fumadores, sin embargo, no se debe negar el acceso de los fumadores a la información sobre estos productos. La regulación poco elaborada sobre este punto irá en detrimento de aquellas personas que no pueden, o quieren, dejar de fumar.
  4. Para garantizar la seguridad de los productos alternativos de suministro de nicotina como cigarrillos electrónicos, tomen como reflejo medidas adoptadas en países mucho más avanzados en la lucha contra el tabaquismo como la Unión Europea o Reino Unido, donde desde 2016 existe obligación de notificar a las autoridades públicas toda la información del producto, incluido el diseño del producto, el perfil químico, el contenido total de nicotina, las formas de nicotina, la toxicidad, otros hallazgos de las pruebas de productos y los métodos de prueba. Estas normas están resultando en altos estándares de calidad y seguridad de los productos protegiendo a la población.

 

1 U.S. Department of Health and Human Services How Tobacco Smoke Causes Disease: The Biology and Behavioral Basis for Smoking-Attributable Disease

2 Abrams, DB. et al., Managing nicotine without smoke to save lives now: Evidence for harm minimization. PREVENT. MED. (2018). https://bit.ly/3AftQJO

3 Centers for Disease Control and Prevention, National Biomonitoring Program:

Tobacco. (2021). https://bit.ly/3bqDpep.

4 Royal College of Physicians. Nicotine without smoke. Tobacco Harm Reduction. 2016. https://www.rcplondon.ac.uk/projects/outputs/nicotine-without-smoke-tobacco-harm-reduction

5  Balfour, D. et al., Balancing Consideration of the Risks and Benefits of E-Cigarettes. AM. J. OF PUBLIC HEALTH (2021). https://bit.ly/39RLc4J

6 https://www.quitstrong.nz/switch-vaping

7 https://www.nhs.uk/conditions/stop-smoking-treatments/

8 https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-authorizes-marketing-iqos-tobacco-heating-system-reduced-exposure-information?utm_s%E2%80%A6

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911122000292

10 https://tobaccocontrol.bmj.com/content/tobaccocontrol/28/6/629.full.pdf

11 https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2773464

12 https://www.cochrane.org/news/updated-cochrane-review-shows-electronic-cigarettes-can-help-people-quit-smoking

Sobre RELDAT

RELDAT está conformada por la unión de diversos profesionales que promueven el Concepto de Reducción de Daños por Tabaquismo.  No conforma de ninguna manera una persona o ente moral, por lo que no tiene personalidad jurídica, ni recursos propios, lo que incluye la ausencia de cuenta bancaria.  Cada integrante que participa deberá rendir individualmente la información que corresponda a su desarrollo profesional de manera separada a la Red. RELDAT no percibe aportación económica alguna de las Industrias Tabacalera, cigarrillos electrónicos, farmacéutica, control del tabaco, filantrópica o de cualquier otra índole.

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